DESILUSIÓN

Para que haya desilusión es preciso que antes haya habido una ilusión. La ilusión es siempre una distorsión de la realidad, un mecanismo de la mente para mantenerte prisionero de las mentiras que inventaste con su complicidad.

El andamiaje de la ilusión es la percepción, la calidad de lo que percibas le dará el color. Puedes tener sueños color rosa o negras pesadillas. Unos pueden parecer felices y las otras pueden espantarte y mantenerte en el mundo del terror. Pero sólo son ilusiones, no son reales, pueden ser cambiadas… te puedes desilusionar.


La palabra desilusión tiene una connotación negativa en un mundo de ilusiones, pero en el mundo espiritual es el mayor bien al que puedas aspirar. Desilusionarte significa despertar, acceder a la verdad, deshacer el sueño que has asumido como tu realidad.

Desilusionate del mundo que has soñado, de la esclavitud, del sufrimiento, del dolor, del ataque, de las necesidades que creas cada día. Desilusionate también de tus ansias de poder y superioridad, a menos que quieras vivir la vida en un castillo de naipes que puede derrumbarse al menor movimiento.

Llegas al mundo puro, completo, poderoso e ilimitado, es entonces cuando comienza el proceso inevitable de la ilusión. Te vas apagando como un sol enorme que pretende ser contenido en una pequeña urna de importancia, te reduces a un cuerpo que asumes como tu única identidad, te duermes y comienzas a tener un sueño en el que eres una entre millones de urnas cerradas a los demás, cada una guarda dentro de si un enjambre de otras ilusiones, te conviertes en una caja de Pandora y evitas mirar dentro de ti temiendo lo que puedes encontrar.

Pero esa es la forma de escapar, solo mirando de frente las ilusiones puedes desilusionarte de ellas, descubrir que no son verdad, descorrer el velo que han formado en tu conciencia para ocultar tu maravillosa verdad, ¡eres mucho más! Más allá de las ilusiones, en lo profundo de tu ser hay un espacio de serenidad, fuerza y poder. En el fondo de la urna, cubierto por las ilusiones, está el verdadero tesoro, si te atreves a sacarlas una por una o todas a la vez lo encontrarás y solo entonces te darás cuenta de lo vana que fue tu búsqueda anterior.

¿Puede haber algo más bello que esta desilusión? Despertar de un sueño doloroso y limitante para contemplar de frente tu verdad: no eres un cuerpo, este es solo un vehiculo en el cual experimentas una existencia temporal, un instrumento que obedece ciegamente las ordenes de su conductor. Él será lo que tu quieras y servirá al propósito que tu le asignes, te esclavizará o te liberará según elijas. El mundo que habitas es también una ilusión, ves en él lo que quieres ver, todo depende de ti, no eres victima del mundo y las circunstancias, eres victima de tus ilusiones.

Desilusionate, no eres más ni menos, no eres mejor ni peor, lo Eres todo, lo tienes todo. Despierta del sueño y afiánzate en tu verdad, cambia las ilusiones de miedo, dolor, lucha, esfuerzo y debilidad por el poder, el amor, la fortaleza, la dicha y la paz que hay dentro de ti.

¿Quieres despertar ahora y acceder al Cielo en este mundo o prefieres esperar a que la ilusión termine para disfrutarlo?

Diana Rodriguez Angulo

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